El juego de los síquicos

Todos hemos aprendido y practicado este juego.

Unos somos más diestros y otros menos pero casi nadie habla de él.

¿Como sabemos cuando estamos jugando el Juego de los Síquicos?

Una carta muy común, es

“Si me ama debería saber que eso no me gusta”,

“Si me quiere tendría que darse cuenta de lo que más me gusta”,

“No tendría que  pedírselo,  el/ella ya lo sabe”,

“Tendría que darse cuenta de que me lastima cuando hace eso”

Es el juego de los síquicos, por que lee los pensamientos.

En el juego de los síquicos, los demás leen nuestros sentimientos y pensamientos. Ellos deberían adivinar lo que está pasando dentro de mí.

La cantidad de energía que invertimos en este juego si la
convirtiéramos en dinero seriamos millonarios!

Este juego tiene otro nombre, se llama el “Juego de las Suposiciones”.

Donde no expresamos nuestra verdad ni preguntamos al otro lo que le pasa.

En su lugar, jugamos a adivinar lo que le pasa al otro y nos callamos lo nuestro ya que el otro debería adivinar lo que nos está pasando.

“No le digo nada porque seguro…

–          Él/ella ya lo sabe, o

–          Se va a molestar, o

–          No es importante para él/ella, o

–          Si sabe lo que siento me va a rechazar o se va a burlar, o

–          No va a entenderlo

Y las suposiciones son tan infinitas, como el tiempo que dediquemos a encontrar una excusa para no expresar lo que nos pasa.

Tenemos miedo a expresar nuestra verdad y lo que hacemos es escondernos de nosotros mismos . Luego nos preguntamos: ¿cómo es que no me siento conectado a esta persona?

Esperamos experimentar conexión y confianza en nuestras relaciones, pero no estamos dispuestos a ser honestos que es justamente lo que crea confianza y conexión.

Este juego es tan popular, nos distrae de la realidad y trae mucho sufrimiento ¿Quieres seguir jugándolo?

¿Quieres seguir de brazos cruzados esperando que los demás adivinen lo que sientes y necesitas?

Luis Díaz

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