El error de la teoría de las metástasis

Toda la oncología se basa en dos hechos fundamentales.
El primer hecho es el diagnóstico del patólogo, del anatomopatólogo, el que analiza las células. Toda la clase médica piensa que el patólogo hace siempre diagnóstico de certeza. El patólogo como dice Hamer es siempre como una tirada de dados. Esto es muy duro. Tengo amigos patólogos y algunos que trabajan con nosotros que están de acuerdo concretamente en esta expresión, que es una tirada de dados. Es triste decirlo pero el patólogo no es nunca capaz de diferenciar una proliferación celular que se ha formado en un callo de fractura de una proliferación celular con la que se ha formado un osteosarcoma si no se le dice de dónde procede la muestra.

Es decir no son capaces de diferenciar entre una proliferación celular proveniente de una cicatriz y otra de una proliferación celular que ha formado un cáncer. El diagnóstico lo da en medicina la concurrencia de tres servicios: anatomía patológica, oncología clínica y radiología. Pero ninguno por sí mismo puede hacer diagnóstico certero en oncología.

Si esta muestra que le mando al patólogo es de un señor que ha sido atropellado por un auto hace quince días, con la imagen radiológica que muestra el corte en el fémur, está clarísimo que la muestra corresponde a un callo de fractura. Otro caso. Un señor que tenía un cáncer de hígado hace dos años y por regla general hace una metástasis generalizada por todo el cuerpo entonces se trata de cáncer. Y no es cierto. En anatomía patológica en el diagnóstico celular se tienen que dar 10 pasos y en cada uno de esos pasos hay 10 variables. Hay montones de trabajos en medicina clásica que demuestran que una muestra de tejido mandada a 25 patólogos distintos sin decirles de dónde procede daría 25 resultados diferentes. Y eso es la base fundamental de la oncología.

La espina dorsal de la oncología es la creencia en la teoría de la metástasis. La teoría de la metástasis está viva desde hace nada menos que 119 años y la postuló un médico alemán que se llamaba Virchow.

Esta teoría dice que un cáncer originario puede dar metástasis, es decir otro tumor en otra zona del organismo mediante diseminaciones patógenas. Es decir que una célula cancerígena se separa del tumor originario y la metástasis se implanta luego en el nuevo territorio y allí se reproduce y da por lo tanto un segundo cáncer. Hay un hecho que es indudable, que todos lo vemos y es que un cáncer se puede diseminar por todo el organismo. Un cáncer que hoy lo tenemos localizado aquí, dentro de seis meses puede estar en cinco partes más. De alguna manera había que explicar este hecho incuestionable. Sin embargo las teorías siguen vivas hasta que alguien demuestra que son falsas o se encuentra otra teoría que sea más creíble que la anterior. Esta teoría de la metástasis estuvo vigente hasta los años mil novecientos sesenta y poco.

Si por ejemplo, tenemos un cáncer de hueso en la rodilla y luego aparece en el pulmón todos pensaríamos que una célula de la rodilla, caminando por la sangre llega al pulmón y forma un cáncer óseo en el pulmón. Sin embargo el avance en la electrónica y en los microscopios demuestra que las células del pulmón son siempre células pulmonares.

Por lo tanto esa célula ósea que ha venido viajando por la sangre, al llegar al pulmón tendría que formar un cáncer óseo y sin embargo en el pulmón no encontramos un cáncer óseo. Y en el hígado un cáncer que no sea hepático. Y en hueso un cáncer que no sea óseo. Por lo tanto hay que reforzar esta teoría y hay que decir que esa célula que por otra parte y esto quiero recalcarlo que nunca jamás se ha encontrado en la sangre, esa célula en su camino por la sangre sufre una metamorfosis y se convierte en el tipo de célula que corresponde al órgano que va. Esta es la espina dorsal de toda la oncología y la que desencadena todo el proceso terapéutico oncológico de quimioterapia y radioterapia. Es inaudito que con el avance tecnológico y de laboratorio que tenemos hoy no hayamos podido encontrar una célula viajando por la sangre cuando somos capaces de encontrar otro tipo de células y todos los subproductos de una célula (las transaminasas, enzimas). Tenemos la forma de encontrarlos y medirlos. Sin embargo no somos capaces de encontrar una célula entera en la sangre.

Los japoneses están marcando células tumorales con radioisótopos radioactivos tratando de determinar si esas células viajan por el torrente sanguíneo y hasta ahora no se ha podido ver que alguna célula se ha salido de su tejido y se haya implantado en otra parte. ¿Por qué? Porque esa teoría es falsa.

Hasta que llega Hamer y demuestra el porqué de las metástasis. Hamer va a un congreso y dice miren, lo que ustedes están contando es lo siguiente: que una célula cancerígena que es tal porque se ha vuelto loca, que no sabe lo que hace, se separa de su tumor original, pierde su conexión con el cerebro pero eso no importa, es autónoma, se pone a viajar por la sangre aunque nunca se la ha visto.

Es tanto como decir que un canadiense rubio de ojos azules que está loco se hecha a nadar al mar pero como nadie lo ha visto no sabemos a qué mar se ha tirado. Y en su caminar, cuando está nadando sufre una metamorfosis, según parece además de loco es superinteligente porque se da cuenta que va a China y cuando llega a China ya se ha convertido en chino.

Miren hasta ahí hasta podría creerlo. Pero lo que no puedo admitir es que un oncólogo entre mil millones de chinos pueda afirmar que uno determinado es el canadiense.
Esta es la teoría de las metástasis: como a una persona se le encuentra un tipo de cáncer en una pierna todo lo que aparezca a partir de ese momento aunque no se parezca ni en pintura viene de la pierna. Entonces cuál es el tratamiento de la medicina clásica, el tratamiento de la medicina clásica es acabar con esa hipotética célula que está solamente en la mente de los médicos porque nunca se ha encontrado en el cuerpo. Acabar con ella como sea, empleando quimioterapia.

Es el caso de una señora a la que se le ha diagnosticado un carcinoma intraductal de mama. Hay que quitarle la mama mediante cirugía. Es un bultito que mide un centímetro y está detrás del pezón, está muy alejado de la parrilla costal, sin embargo se le quita toda la mama. Le hacemos una mastectomía total. Pero como pensamos en esa maldita célula que se puede haber escapado vamos a irradiar toda la zona porque de ese modo vamos a achicharrar no solamente las propias sino también las extrañas. Y después por si las moscas le vamos a dar quimioterapia lo cual la persona, que es mucho más fuerte que lo que la medicina se cree, aguanta. Y al cabo de cinco años, revisión periódica tras revisión periódica cada seis meses, le aparece una osteolisis. Una descalcificación de una vértebra o una descalcificación de la cabeza del fémur derecho. Se le hace una gama grafía ósea y esto basta para diagnosticar una metástasis de hueso. La pregunta sigue siendo la misma: ¿dónde ha estado esa célula durante cinco años? Estamos hablando de una célula que salió hace cinco años de la mama y que ha aguantado cirugía, radioterapia y quimioterapia (estaría en el fondo del mar, metida en un cofre, aguantando todas estas historias) y al final, después de cinco años aparece en el hueso de la cadera y hace decir al oncólogo que la señora tiene una metástasis ósea.
O después de 22 años como tengo yo un caso. A los 22 años le aparece una metástasis.
¡Santo Dios! ¿Alguien conoce una célula que viva 22 años? Sin embargo esto que lo conocen todos los médicos no es para ni siquiera pensarlo. Solamente las neuronas viven desde el momento en que nacemos hasta el momento de morir. Precisamente el único sitio donde no se dan cánceres, en las neuronas. Lo que pasa es que al no saber, la oncología está dando tumbos de un lado para otro. Hamer demuestra que esto es totalmente falso.

¿Y qué es lo que dice Hamer? En un proceso oncológico, cuando se tiene un cáncer, hay un momento en que se produce un shock altamente traumático hiperagudo que te pilla a contra pie y que es vivido en aislamiento.
El shock altamente traumático puede comprobarse por medio de una tomografía axial craneana computarizada sin medio de contraste, en el área del cerebro que controla el órgano afectado por el cáncer. Se aprecian círculos concentricos en el punto en cuestión.

Es el propio diagnóstico y el proceso oncológico el que va desarrollando metástasis. Así encontramos una mujer que desarrolla miedo a morir porque tiene 32 años y le han diagnosticado cáncer intraductal de mama. Al generar el miedo a morir lesiona a nivel cerebral la zona que corresponde al pulmón y al cabo de dos meses tendrá una suelta de globos en el pulmón. Y el médico le dirá ¿ves cómo era verdad que lo que tenías en el pecho era un cáncer? Y no tiene una metástasis pulmonar proveniente de la mama. Porque además el intraductal de mama es un ectodermo y el pulmón es un endodermo, es un adenocarcinoma. Pero puede que esa mujer no desarrolle miedo a la muerte y entonces no le sale nada en el pulmón.

De allí el hecho de que las metástasis son imprevisibles. A esa señora de 32 años no le preocupa la muerte, lo que le preocupa es que tiene dos hijos pequeños en este mundo y que si ella se muere, sus hijos van a quedar abandonados y desarrolla un miedo a dejar a sus hijos en la indigencia y esa mujer tendrá una metástasis hepática en el plazo de seis meses a un año. Pero puede que no tenga hijos y que aguante toda esta historia y que no haga metástasis en ningún lado. Le dirán entonces -lo hemos tomado a tiempo, quédate tranquila, no va a pasar nada. Te vamos a dar quimio y radio para nada, no se puede haber escapado una célula-. Pero a esa mujer la someten a un tratamiento de quimioterapia y además antiestrógenos que le van a quitar la libido. Esa señora va a perder su apetito sexual y tiene 32 años y un marido joven y entonces esa mujer al cabo de un tiempo sufre una tremenda desvalorización de sí misma en el terreno sexual.

Y esa desvalorización sexual afecta a la pelvis y como está en fase activa del conflicto y es un mesodermo perderá sustancia, es decir se harán agujeritos en los huesos. Al cabo de dos años a un médico se le ocurre hacer una Gammagrafía ósea y encuentra esos agujeritos y le dice -tienes una metástasis ósea-. Eso ha ocurrido a los cinco años del cáncer de mama. La señora recibe el segundo diagnóstico como diciendo “ya no tengo escapatoria”, si después de cinco años de estar luchando contra él me vuelve, aparecer ahora ya no tengo escapatoria-. Ahora es cuando hace miedo a la muerte y aparece la metástasis pulmonar. Lo más maravilloso de todo es que esto se puede demostrar en el 100 por 100 de los casos.

Por el Dr. Fermin Moriano

Decodificación: el estómago

ESTÓMAGO (en general)
El estómago recibe el alimento y lo digiere para colmar las diferentes necesidades de mi cuerpo en vitaminas, en proteínas, etc. Alimento mi cerebro del mismo modo por las situaciones y los acontecimientos de mi vida. Cada estómago tiene su propio funcionamiento. Por más que la forma general sea la misma, la digestión puede ser diferente de una persona a la otra. Así, la forma de mi estómago está en relación con mi personalidad.

Mi estómago refleja el modo en que absorbo e integro mi realidad y mi capacidad en digerir las nuevas ideas o las nuevas situaciones. Puede compararse a un barómetro indicando mi grado de apertura y mi modo de reaccionar en la vida. Los problemas de estómago aparecen cuando mi realidad cotidiana está en conflicto con mis deseos y mis necesidades. Estos conflictos se vuelven a encontrar habitualmente al nivel de mis relaciones familiares, amicales o al nivel de mis relaciones de trabajo.

Dolores de ESTÓMAGO
Conozco el trabajo efectuado por mi estómago y sé que representa mi modo de digerir, absorber e integrar los acontecimientos y las situaciones de mi vida. Los estirones en el estómago están vinculados con frecuencia a una necesidad de amor, de “alimento emocional” y de alimentos.

El alimento representa el afecto, la seguridad, el premio y la supervivencia. Si vivo un vacío cualquiera en mi vida, querré colmarlo con el alimento, en particular en los momentos de separación, muerte, pérdida o escasez de dinero. El alimento también puede ayudarme artificialmente a “liberarme” de las tensiones materiales o financieras. Siento como una carencia indispensable para mi supervivencia.

La fermentación, por su parte, procede del hecho que no quiero enfrentar ciertas emociones que vivo con relación a personas o situaciones. Pongo estas emociones de lado, pero éstas siempre son presentes, se acumulan, “fermentan”, bajo el efecto de mi actitud “ácida”. Rumio constantemente ciertas situaciones que viví y que “no digiero”. Por lo tanto tengo tendencia a “rumiar” situaciones pasadas y a vivir las mismas actitudes y las mismas emociones negativas. Éstas me quedan pues en el estómago. Es muy difícil para mi estómago digerir emociones no vividas. Al estar mi realidad en conflicto con mis sueños y mis necesidades, esto me lleva a vivir diversas emociones.

No expreso mis contrariedades, estoy irritado. La ira y la agresividad rugen en mí, pero las reprimo. Ya está! La úlcera y los ardores de estómago están aquí. Tengo grandes miedos, mi digestión se hace laboriosa porque mi estómago es nervioso y frágil. ¿Cuál es la situación de mi vida “que no digiero”?

Vivo gran inquietud, sobre todo debido a mi débil confianza en mí, lo cual hace difícil la aceptación de mis emociones. Los dolores de estómago se producirán cuando vivo una contrariedad en el campo de mis finanzas personales o de mi vida profesional. Ciertas situaciones son tan repugnantes y asquerosas que mi estómago rechaza digerirlas. Reacciono frente a mi realidad de un modo negativo y “ácido” y padezco indigestiones y nauseas.

La digestión es muy lenta si el estómago está tenso y rígido, evitando que cambios se produzcan en mi vida. Tomo consciencia que debo revelar más apertura en la vida y acepto que las situaciones y los acontecimientos están aquí para hacerme crecer. La aceptación permite transformarlos en experiencias y la presión o la tensión desaparece.

Ardores de ESTÓMAGO
Como lo indica su nombre, el ardor de estómago es señal de que algo, una situación, un suceso, una persona me quema, me acidifica, me enfurece. La situación me parece irritante, injusta y vivo interiormente impotencia.

Cuando tal situación me sucede, puedo preguntarme: “¿qué es lo que me quema o me pone furioso? ¿Qué es lo que a mí no me gusta y que no consigo digerir ”? También es muy posible que me enganche a esta ira de un modo inconsciente, porque tengo miedo de afirmarme, de soltarme y expresar mis necesidades, mis deseos y mis intenciones al nivel del corazón.

Soy único en todo y los demás son diferentes de mí en todo. Debo pues quedarme abierto y atento a mis propias necesidades y aceptar la entera responsabilidad de mis actos, por más que la gente sea diferente de mí. El hecho de volver a reprimir, inhibir una emoción (ira, pena, rabia) aumenta la acidez de los gases gástricos y, al mismo tiempo, me impide tragar cualquier cosa (porque los ardores manifiestan un tipo de presión interna en el área del estómago).

Debo ver el nexo entre mis auténticos sentimientos y los ardores de estómago. Conservo la calma y observo mi modo de ser, mis reacciones frente a las situaciones que vivo así como mi actitud frente a los acontecimientos cotidianos. Centrando mi atención en mi convicción que la vida es buena y que mis necesidades todas se colman en el momento adecuado, mi estima personal aumenta y mis próximas cóleras serán menos intensas. Tomo el tiempo de apreciar cada momento de mi vida y mi estómago se lleva mejor!

GASTRITIS
La gastritis es una inflamación aguda o crónica de la mucosa del estómago, lugar donde empieza el proceso de digestión. Si hay inflamación, hay irritación e ira frente a algo o a alguien a quien no digiero: ciertas cosas no pasan como quisiera, o puede ser una o personas que no actúan como lo deseo. Puedo tener el sentimiento de haber sido engañado y de estar enredado en una situación. Estoy irritado por algo que absorbió mi sistema de digestión y la realidad “digerida” me molesta en alto grado. Aprendo a aceptar las situaciones y a los demás tales como son, sabiendo que el único poder que tengo es el poder sobre mí – mismo.

Jacques Martel

La resistencia al cambio

El cambio de los patrones de conducta negativos es algo opcional, pero esa decisión personal puede marcar la diferencia para lograr el éxito.

No siempre es fácil cambiar nuestros patrones de vida, pero es posible hacerlo. Sea cual fuere el punto donde te encuentras actualmente, puedes lograr lo que desees. Cómo hacerlo es lo que trataremos de explicar.

Hay que reconocer un hecho: siempre que decidimos cambiar enfrentamos resistencia. Todo cambio suscita un desafío, sobre todo al principio. Cuantas veces habrás escuchado a alguien decir: “Yo soy así, no puedo cambiar”. La verdad es que sí puedes cambiar, pero tus viejos patrones de vida tratarán de persistir.

¿Qué hacer para lograr el cambio?
Primero hay que reconocer que todo cambio ha de enfrentar resistencia. En pocas palabras debemos prepararnos para lograr el cambio.

Cómo se forman esos patrones de vida
Desde el momento que nacemos empezamos a desarrollar patrones de comportamiento. Por ejemplo, pensemos en nuestra actitud hacia el comer.

Cuando éramos bebés, llorábamos por diferentes razones: sed, calor, frío, frustración, porque estábamos mojados, porque deseábamos atención. Cuando llorábamos en muchas ocasiones, se nos daba de comer. De manera tal que se estableció una asociación según la cual la solución a cualquiera de los anteriores problemas era comer.

Por razones similares, nuestro comportamiento actual es resultado de las experiencias adquiridas en la infancia.

En los primeros años, no tenemos criterio y nuestro cerebro está vacío de información por lo tanto la absorbemos como una esponja.

Debido que nuestras primeras relaciones en el mundo se dan a través de nuestros padres, su influencia en nuestra vida es enorme. De manera consciente, pero fundamentalmente de modo subconsciente, creamos en nuestras vidas patrones que reflejan nuestra experiencia al lado de nuestros padres.

a) Solemos establecer relaciones con personas que se asemejan a nuestros padres. Así pues, puede ocurrir que busquemos amigos entre personas parecidos a nuestro padre o madre.

b) Las relaciones que establecemos con los demás son un reflejo de las relaciones que nuestros padres establecían con la gente. Sí nuestros padres eran amables y cariñosos, tendremos la tendencia a ser así.

 

c) Buscamos pareja entre aquellas personas que se asemejan a nuestro padre o a nuestra madre. Esto puede ocurrir no solo en una ocasión, sino una vez tras otra. La explicación es que en los primeros años, nos formamos imágenes subconscientes que nos señalan, por ejemplo, “que los hombres de verdad son altos, morenos y callados” (como mi padre), o bien que las mujeres deben ser “chiquitas y de buenos modales” (como mi madre). Sin darnos cuenta buscamos una pareja que se ajuste a la imagen que tenemos formada.

No tenemos por qué resignarnos a vivir siempre con nuestros actuales patrones de comportamiento. Los patrones negativos pueden oponer resistencia, pero no son invencibles.

Debes pensar siempre positivamente en ti mismo y en tu situación. La disciplina mental que para ello se requiere puede salir cara, pero las recompensas son fabulosas.

Procura hablar siempre bien de ti mismo e imagina que tu vida funciona como tú deseas, así crearás nuevos patrones de éxito y felicidad. Ten presente que existe en ti la posibilidad de rediseñar tus patrones de comportamiento para convertirte en la persona que deseas.

De mis experiencias personales, les puedo decir que yo me creía un producto listo y terminado que a mis 45 años de edad, ya estaba formado. Tanto así que cuando algún amigo me hacia notar la falta de paciencia o la mala manera de decir las cosas, yo le respondía: “soy así, genio y figura hasta la sepultura”, o más bien le quería decir, “mira, no hagas bromas que ya soy mayorcito para que alguien ande diciéndome qué debo decir y qué no. Ya soy así y a mí no me has de cambiar”. Habrá usted alguna vez escuchado eso?.

Mire, cambiar es una decisión. La tomas, o no, sin vueltas, o sigues cosechando lo mismo que has cosechado hasta hoy, o cambias.

Si no te gusta lo que la vida te da, eso es buen síntoma para el cambio. Empieza a cambiar y también cambiará lo que recibas, así funciona el universo, me guste o no, sepa como funciona o no.

Eduardo Crusco Granados

El testimonio de Marc Fréchet

El fallecido psicólogo y psicooncólogo francés, Marc Frèchet, quien trabajó con pacientes oncológicos y aportó valiosas herramientas a la Decodificación Biológica y Biología Total de los seres vivos, pudo comprobar con su investigación los descubrimientos del Dr. Hamer. En 1997, cuando se realizó el proceso judicial en contra del Dr. Hamer (que terminó por llevarlo a la cárcel por primera vez), Frèchet escribió la siguiente carta, en forma de testimonio, dirigida al juzgado:

Marc Frèchet
Psicólogo clínico.
Asesor de psicooncología y oncología médica.
Testimonio.

Alto tribunal:

Soy consciente que estas declaraciones pueden ser utilizadas por este tribunal y acepto las eventuales consecuencias derivadas de las siguientes declaraciones para el procedimiento penal. Desde 1978 ejerzo como psicólogo clínico independiente. Durante nueve años he ejercido en la clínica Paul Brousse en Villejuif en el ramo de la medicina oncológica en colaboración directa con el profesor G. Mateh. La financiación de la investigación la cubría la Asociación Claude Bernard. Mis actividades eran las siguientes: cada jueves me ocupaba todo el día con las consultas. Las personas que me consultaban estaban afectadas fundamentalmente de molestias sintomáticas constituidas por patologías hemáticas o tumores. Todos los pacientes se me asignaron por médicos de la clínica. Durante estos nueve años han pedido mi consulta casi mil pacientes. Entre estos pacientes había tanto adultos como niños.

En el último año, cuando tuve que dejar la clínica, no acepté nuevos pacientes. Aparte de la consulta, mi actividad se dedicaba a la investigación que consistía en la verificación de declaraciones de numerosas personas en relación al aspecto psicológico de las afecciones oncológicas. El fin de estas verificaciones era el siguiente: frente a su desesperación o depresión y a su búsqueda de una curación rápida y milagrosa, he intentado ayudarlos a encontrar un sentido interior para su enfermedad en lugar de pretender la solución desde el exterior.

Les he conducido a afrontar, aparte de su sufrimiento diario, los problemas más profundos permitiéndolos asumir un rol activo. Como mis conocimientos no son de tipo médico he pedido a los pacientes que me informen de sus síntomas, molestias y de las consecuentes experiencias positivas y negativas. Tras haber recopilado con estas personas varios sucesos dramáticos de su vida, hemos podido identificar ciertos orígenes comunes de su enfermedad. Si estos resultados fuesen publicados se llegaría a la conclusión de que las personas que han sufrido tales conflictos psíquicos antes o después en su vida, con gran probabilidad, habrían sufrido daños físicos.

Nuestra continua investigación en el ámbito de este trabajo ha sido lo más precisa posible, con el fin de identificar las correlaciones entre las percepciones psíquicas y los síntomas orgánicos. Por poner un ejemplo: en relación al cáncer de mama hemos podido identificar cinco ámbitos conflictuales. Según mi opinión también el Dr. Hamer ha indicado las mismas tipologías que hemos encontrado nosotros. A nivel médico, gracias a mi actividad en Villejuif, he podido elaborar la identificación biológica de varios tumores de mama.

El método del Dr. Hamer me ha permitido determinar de modo específico las molestias emotivas relativas a esta sintomática orgánica particular. Si se analizan los casos tumorales en hombres y mujeres es posible clasificar los distintos tipos de cáncer según las categorías definidas por el Dr. Hamer. Independientemente del conocimiento de los trabajos del Dr. Hamer, estamos hoy en día en posición de confirmar al 100% el método que ha desarrollado por medio de los resultados de nuestra profunda investigación en pacientes afectados de tumor de mama. Nuestra atención se ha concentrado en considerar lo más precisamente, y de la forma más completa posible, las percepciones del paciente en las confrontaciones de su propia enfermedad. Si le presentase al Dr. Hamer los resultados de nuestro análisis psicosomático de los problemas expresados por nuestros pacientes, él estaría en posición de poner en correlación estas problemáticas psíquicas con la patología del paciente.

Como excolaborador del hospital me he ocupado de tres grupos distintos de pacientes:

Grupo A compuesto por 389 personas (41,38%) que seguían con el tratamiento médico.
Grupo B compuesto por 215 personas (26,70%) que han rechazado el tratamiento médico.
Grupo C compuesto por 312 personas (33,0%) que se han presentado sólo a una consulta.

Puedo confirmar que, independientemente de la terapia médica que los pacientes seguían, la comprensión íntima de los mecanismos psíquicos y biológicos ligados a los síntomas clínicos siempre ha llevado a una mejoría de la situación del paciente. Muchos de ellos gozan hoy de buena salud, su calidad de vida ha mejorado y viven con más serenidad.

Considerando el período de ocho años de investigación en Villejuif vemos como hasta el 29 de junio de 1994 de 604 pacientes (grupo A y B) 285 han sobrevivido, es decir, el 47,18%.

De los que han sobrevivido,
102 pertenecen al grupo A (26,22%) y
183 al grupo B (85,11%).

Según su deseo me he ocupado de los pacientes del grupo A una media de ocho horas por persona; los pacientes del grupo B habrían necesitado al menos 40 horas por persona. Los dos grupos tenían la posibilidad de contactar conmigo telefónicamente también fuera de las horas de consulta.

En conclusión, querría poner de relieve que la mayor parte de los pacientes fallecidos han muerto por su miedo, cansancio biológico y su aislamiento emotivo por la misma causa que les había llevado a enfermar. Con estas breves reflexiones, estimado tribunal, espero permitiros echar una breve mirada al patrimonio de conocimientos y frutos recolectados que conlleva el trabajo con el método del Dr. Hamer.

Mi deseo sería poder trabajar a su lado.

Marc Frèchet

La enfermedad y su sentido biológico

Cuando una persona sale a la calle para buscar su coche y lo encuentra quemado, codificará biológicamente este hecho para que tenga sentido. Cada persona codificará ese hecho de una manera determinada: una lo vivirá como una separación-problemas de piel, como algo desagradable- problemas de intestino. Para cada uno tendrá una codificación diferente.

Se puede codificar como una agresión o de una manera productiva.
Un evento no tiene un significado biológico por sí mismo, tiene que haber un observador y darle un significado, un sentido. Este evento se decodifica biológicamente.

Explica el caso de una mujer que inicia un Parkinson después de iniciar un tratamiento, por lo que creen que es de la medicación. Tenemos el síntoma el sentido biológico y el resentir.
Se le pide a la señora que recuerde el primer día que tomó el medicamento. Ella no quiere tomar el medicamento, pero se siente obligada por la familia a tomarlo, como si fuera una niña pequeña. No quiere tomarlo, pero se ve obligada. Con la mano refleja la negación-aceptación. No es la medicación es el rechazo. Hay un síntoma, hay un sentido biológico, la coherencia, la utilidad positiva. La señora lo codificó como movimiento, de manera psicomotora, que se asocia a la toma del medicamento.

Estamos constantemente sometidos a información exterior, eso no es un problema en sí, estamos en la tierra para tener experiencias. Entre el mundo exterior y el interior están los cinco sentidos y cada célula de nuestro cuerpo que son como los órganos de los sentidos. Vemos esta sala, oímos los sonidos de la sala, pero también respiramos el oxígeno de la sala. El tímpano está en contacto con la presión atmosférica, los senos nasales están en contacto con la presión atmosférica.
Cada célula del cuerpo está en interfase con el mundo exterior. Esto no es un problema, sino una experiencia. Inconcientemente le damos un sentido, sería mas correcto decir: está dado en mi un sentido en los eventos. Este sentido es determinante para mí.

Si mi hijo me dice: papá vete de mi casa ya no te quiero ver. Le puedo dar el sentido de ya no te quiero, que tiene mucha confianza para hablarme de esa manera, que está ensayando un papel para el teatro, que es el inicio de una esquizofrenia. Éste sentido producirá una emoción. Si el sentido que le doy es: ya no me quiere, me voy a sentir triste, si pienso que tiene confianza en si mismo y está dejando la adolescencia, me sentiré feliz, si pienso que está ensayando, no siento nada, es neutro.

Si no hay emoción no hay memorización. Me acordaré de ese evento de una manera consciente o inconsciente. La emoción negativa es una energía, la positiva también es energía. Emoción viene del latín y significa movimiento. La energía tiende a crear movimiento.

En el momento que hay una emoción ésta busca ponerse en movimiento. Si la persona no se mueve, busca movimiento dentro del cuerpo. Esta energía tiene una pulsión y quiere salir, si no se le deja se moverá en el interior del cuerpo y se manifestará como síntoma de una enfermedad.

La enfermedad es una energía extraordinaria.
Lo que se expresa no se imprime en el cuerpo.

Damos un sentido a los eventos. Epicteto, filósofo griego, decía que el mundo en si mismo tiene el sentido que le damos. Somos responsables del sentido que le damos a los sucesos. Tenemos que dejar de ser víctimas, de acusar al otro.

Explica el caso de un amigo suyo que tiene mucho dinero y tiene un socio. Cuando vuelve de vacaciones su socio le dice que lo ha arreglado todo para ponerlo a su nombre, se ha quedado con todo el dinero Se siente muy desgraciado. Llama a otro amigo y este le dice que tiene mucha suerte ya que ahora es el momento de hacer realidad su sueño: crear un centro de PNL. No lo hacía porque tenía un trabajo en el que ganaba mucho dinero. Lo entendió así en su interior, cambió el sentido y cambió la emoción y la energía. Creó un centro de PNL con su mujer. Hace poco su mujer le dijo que estaba fuera del centro. En un primer momento se sintió triste pero después pensó que ahora tendría más tiempo rara él. Ahora viaja, escribe un libro conoce a nuevas personas y está feliz.

Christian Fléche

Claude Sabbah

La Biología Total de los Seres Vivos es un concepto desarrollado por el Dr. Claude Sabbah, fruto de más de 35 años de estudios y experiencias. Además de su formación médica (especialista en oncología, medicina de emergencia, deportólogo, medicina hiperbárica y psicoterapia) Claude Sabbah es un investigador, master en PNL y orador de renombre mundial.

La Biología Total o Decodificación Biológica integra los conocimientos procedentes de diversas áreas de especialización médica, reconocidas investigaciones científicas y diversas observaciones del reino vegetal, animal y humano. El concepto arroja luz y comprensión sobre el funcionamiento normal de un ser vivo, la forma en que se enferma y cómo es posible recuperar la salud y el bienestar.

El Dr. Hamer ha sido un importante punto de inflexión durante la práctica médica de Claude Sabbah con sus hallazgos a través de la Nueva Medicina Germánica. El Dr. Hamer ha descubierto el funcionamiento de la tríada psique, cerebro y cuerpo (entre 1978 y 1983 ). En sus libros el lector se introduce en los hallazgos de Hamer, uno de ellos es el siguiente: el cerebro es la central de control del cuerpo y la enfermedad es un programa que el cerebro puede ejecutar en circunstancias de estrés extremo o conflicto muy significativo experimentado por un ser viviente. El cerebro puede interrimpir este mismo programa de la enfermedad tan pronto como el conflicto que desencadenó la enfermedad de la criatura se ha resuelto o eliminado. Claude Sabbah durante sus seminarios reconoce con respecto al Dr. Hamer y sus resultados quien ya debería haber recibido el Premio Nobel de Medicina.

Claude Sabbah ha aplicado estos hallazgos a partir de 1985, desde entonces con años de práctica médica y con la cooperación de muchos otros investigadores y científicos, ha establecido el concepto de Biología Total que integra: la nueva medicina del Dr. Hamer, la medicina moderna occidental y la medicina asiática, la observación de las Leyes Biológicas de la Flora y Fauna, los ciclos biológicos celulares memorizados, la PNL, el concepto de mini- Maxi esquizofrenia, Psicogenealogía, entre otros.

 

La Biología Total, nos permite una gran comprensión sobre cómo ayudar a una persona a tomar conciencia de los traumas emocionales detrás de cualquier condición o patrón, mediante la conexión de la persona con sus propias raíces (historia, línea de tiempo de la vida, proyectos, familia, etc.).

A través de la comprensión, el paso final para el cliente es llegar a una solución a la situación de conflicto, ya sea en la práctica o por su superación, y finalmente dejar ir las emociones.

El objetivo de la terapia es utilizar las herramientas necesarias para ayudar a la persona a que acceda a su propia curación. Esta es la razón por la cual la Biología Total alienta al cliente a mantenerse en contacto con su médico para el control de su tratamiento con medicina convencional y al mismo tiempo el uso de terapias que contribuyen a resolver el trauma emocional detrás de la enfermedad.